El Chicle Rompe el Ayuno ¿Verdadero o Falso?

ayuno intermitente
chicle rompe el ayuno

En otro de nuestros post abordamos las temáticas sobre los alimentos y bebidas que rompen el ayuno y también te brindamos datos respecto a cómo romper el ayuno intermitente correctamente, por lo que intentaremos no repetir la información, ser más específicos y aportar unos datos extras.

En primer lugar, para poder identificar un alimento y/o bebida que rompa el ayuno, debemos tener presente que todo aquello que estimule la producción de insulina, romperá el ayuno…

Entonces ¿Qué pasa con el chicle?

El Chicle y el Ayuno Intermitente

Cuando hacemos una restricción en la ingesta de alimentos, pensamos en qué nos puede ayudar a sostener esa conducta sin darnos por vencidos antes de cumplir con el objetivo.

Es aquí donde aparece el famoso chicle, un pequeño pedacito de “goma” que ni siquiera comemos, solo lo mordemos y hasta puede ser sin azúcar… Visto así, un chicle es inofensivo…

Además, no podemos negar que nos da una sensación de saciedad que puede ser de gran ayuda; más aun si estás a dieta, puede ser más conveniente comer un chicle antes que tentarse con algo que tenga mucho más calorías. Es una forma de “engañar la panza” o apaciguar el hambre.

Pero, cuando hablamos de ayuno intermitente, lamentamos informarte que si lo quieres de aliado para mantener tus horas de ayuno, no es lo más correcto…

El chicle SI rompe el ayuno, sea con o sin azúcar, rompe el ayuno ya que activa la producción de insulina, el cuerpo deja de estar en estado de reposo y se activa para realizar el proceso digestivo aunque no estés comiendo literalmente.

Los chicles sin azúcar suelen ser los más tentadores pensando que no rompen el ayuno, pero la realidad es que tienen endulzantes y con solo eso ya interfieren en los beneficios que se pretenden logran en la práctica del ayuno intermitente.

Sumamos a eso otro aspecto en que el chicle se contrapone al ayuno intermitente, la inflamación. Mascar chicle provoca que tragues más aire y genera gases, provocando incomodidad y malestar, que empeoran en personas con condiciones especiales como los que padecen síndrome de intestino irritable.

Sin embargo, vale aclarar que hay estudios que demuestran que comer un chicle sin azúcar, endulzado por ejemplo con xilitol, tiene un impacto ínfimo en la glucosa e insulina; lo mismo sucede si decidimos agregar una pequeña cantidad de stevia a una bebida, un endulzante que no tiene calorías ni carbohidratos, a diferencia del chicle que si los tiene, y cuyo impacto en la producción de insulina es prácticamente nulo.

Si tú idea es usar el chicle para mantener tu adherencia al ayuno intermitente, puedes usarlo como recurso para ir acostumbrando a tu cuerpo a aguantar las horas sin comer, pero lo recomendable es que no te acostumbres a ello y lo evites por completo.

Un resumen del efecto del chicle en tu ayuno según objetivos:

Si ayunas por salud metabólica y pérdida de peso: el chicle regular rompe el ayuno, el chicle sin azúcar no.

En ayunos para un descanso intestinal: masticar chicle si rompe el ayuno.

Si tu ayuno es para la longevidad: el chicle con azúcar rompe el ayuno, el chicle sin azúcar probablemente no.

Por último, ten presente que hay otras formas de mantener tu ayuno evitando recurrir al chicle y para ello tienes que conocer los errores que cometemos al iniciar con esta práctica.

Errores comunes cuando hacemos Ayuno Intermitente

Al igual que recurrir al chicle como ayuda para “aguantar” el hambre, hay otras prácticas que “se cree” que son buenas, pero en realidad pueden interferir en el ayuno y por lo tanto afectar los beneficios y resultados que deseamos obtener.

Veamos algunos:

1. Hacer el ayuno sin supervisión médica

Dejar de comer puede ser muy fácil o no de acuerdo a la persona, pero si tú idea es practicar ayuno intermitente y hacerlo bien, necesitas conocer tu estado físico, saber qué y cómo comer, entre otros aspectos importantes para que tu salud mejore con el ayuno y no suceda lo contrario.

2. Iniciar con el ayuno por periodos prolongados

El primer impulso puede llevarte a que quieras comenzar ayunando 16 horas o más, pero de repente pueden aparecer malestares o efectos secundarios. Evita eso comenzando este estilo de vida con periodos relativamente cortos y en días alternos de la semana; un ejemplo puede ser ayuno de 12 horas dos veces por semana, para luego subir a 14 horas, luego 16 y tres veces por semana, etc.

3. Romper el ayuno con ingestas de comidas muy calóricas y/o mucha comida

Dejar de comer por varias horas para luego darte un atracón no es una buena práctica y no es la forma correcta de hacer ayuno intermitente. Tu cuerpo después de las horas sin ingesta deberá alimentarse de forma saludable. Recuerda que el ayuno no es una dieta sino un estilo de vida que prioriza la salud.

4. Creer que el ayuno solo significa no comer alimentos solidos

Hay bebidas que si rompen el ayuno como el café con leche, los jugos de fruta, etc. La práctica del ayuno intermitente requiere de tu compromiso para conocer cuales alimentos y bebidas puedes ingerir en las ventanas de ayuno.

5. Perder flexibilidad

No olvides que el ayuno debe incorporarse a tu vida como algo natural, que tu cuerpo lo reciba de a poco y se acostumbre a la práctica y para eso necesitas ser flexible. Evita el estrés por no comer, no te presiones, es un proceso. Aprender a escuchar las necesidades del cuerpo es clave y responder a esas señales será parte de tu proceso para una vida saludable.

6. No hidratarse correctamente

El agua es fundamental para eliminar toxinas y el cuerpo necesita estar hidratado y tener sales minerales para evitar efectos contraproducentes.

7. No planear las ventanas de ayuno y de ingesta

Esto puede ser una de las causas para abandonar el ayuno. Evita interrumpir el ayuno organizando tus días para que no afecte tu vida personal, ejemplo casos de comidas de trabajo, casos de profesiones con desgaste físico, deportistas, etc.

8. No comer bien

Hacer ayuno limita tus horas de ingesta de alimentos, es por ello que deberás ser consciente del tipo de alimentos que vas a comer para que tu cuerpo reciba los nutrientes que necesita.

9. Desinformación

Cuando decides mejorar tu vida practicando ayuno intermitente, tomar algo de tiempo para aprender un poco más al respecto puede ser un buen plan, y así evitas los “yo creía que esto era bueno”. Fuentes confiables y asesoría de especialistas es lo mejor.

10. No revisar las etiquetas de los productos que ingerimos

Complemento del punto 9 es aprender a leer las etiquetas de los productos que utilizamos en nuestras comidas diarias y evitar suponer que tal o cual alimento y/o bebida no contienen calorías o no contiene azúcar o grasa y en realidad es todo lo contrario.