Ayuno Intermitente Vs Dietas: ¿Cuál es Mejor?

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Ayuno Intermitente Vs Dietas: ¿Cuál es Mejor?

En los últimos años, con la mayor promoción del Ayuno Intermitente como un sistema que contribuye en la pérdida y control de peso, se hizo cada vez más presente la comparación con la dieta tradicional y la pregunta ¿cuál de ellos es más efectivo?, resuena con más énfasis entre quienes buscan controlar esos kilos demás.

¿El Ayuno Intermitente es una dieta?

Una primera idea que deberíamos tener en claro es si el Ayuno Intermitente puede ser considerado una dieta; para ello, es preciso identificar qué entendemos por dieta.

Dieta es una palabra de origen griego que proviene del vocablo dayta, cuyo significado es “régimen de vida”. Bajo esa definición, la dieta la podemos entender como una serie de pautas alimenticias que una persona sigue durante toda su vida.

No obstante, existe otra forma de entender qué es una dieta y la misma está asociada con un método de restricción calórica cuyo objetivo es la pérdida de peso.

Considerando lo anterior, el Ayuno Intermitente si puede asociarse a la palabra dieta entendida como un estilo y forma de vida; pero toma distancia de la dieta restrictiva tradicional hipocalórica, cuyo objeto es reducir las calorías en pos a un impacto en el peso corporal de quien la realiza.  

Aquí evitamos la confusión entre Ayuno Intermitente (¿Cuándo comer?) y la Dieta tradicional (¿Qué y Cuánto comer?)…

Igualmente, si hablamos de similitudes, tanto la dieta como el ayuno, reducen la ingestión de calorías. En el primer caso la alimentación debe limitarse a un régimen de x número de comidas diarias, con x cantidad de alimentos específicos; en el segundo caso, la reducción se produce ya que en la ventana de alimentación se come lo que se necesita, adaptando el organismo para evitar el famoso rebote o esos bocadillos extras.

Sumado a ello, la dieta al igual que el ayuno intermitente, necesitan períodos de adaptación en los que el cuerpo se acostumbra a la nueva forma de alimentarse, por lo que ambas ocasionan alguna incomodidad.

¿Cómo funciona el Ayuno Intermitente en el control y pérdida de peso?

Poner en práctica el Ayuno Intermitente se trata de limitar las ventanas para comer; en este caso la idea es combinar periodos de ingesta con periodos de ayuno más largos de lo habitual, siguiendo un sistema que se adecue a lo que a ti te haga bien.

Es así cómo puedes disfrutar de los beneficios del ayuno con tan solo cambiar la hora de comer y uno de ellos es el control de peso.

Aunque muchos piensen que si no comes cada 3 o 4 horas, el control de peso puede arruinarse, lo cierto es que todos ayunamos cuando no estamos ingiriendo alimentos, solo tenemos que aprender a comer…

Para entender el impacto del ayuno intermitente en la pérdida de peso, la clave es considerar que su práctica permite que el cuerpo use la energía almacenada al quemar el exceso de grasa corporal.

Cuando no comemos, los niveles de insulina caen y eso le indica al cuerpo que es momento de quemar la energía almacenada porque ya no está ingresando más a través de los alimentos; la glucosa en sangre desciende, por lo que el cuerpo ahora debe extraer la glucosa del almacenamiento para quemarla y obtener energía necesaria. Sin olvidar que también el cuerpo entra en autofagia.

Además, el ayuno es un camino hacia el estado de cetosis; las cetonas se producen en el hígado a partir de quemar la grasa que has comido y de tu propia grasa almacenada; aunque esto se produce normalmente en cantidades pequeñas, cuando los niveles de glucosa e insulina disminuyen (efectos del ayuno) el hígado aumenta la producción de cetonas para proporcionar energía al cerebro.

Si la alimentación y el ayuno están equilibrados, es decir, tu cuerpo utiliza constantemente la energía de los alimentos que ingresa, no debería haber cambios en el peso neto.

Ello supone que, para que se produzca un descenso de peso, se necesita un control del tipo de alimentos que decidimos comer en la ventana de ingesta y aquí es donde el ayuno puede complementarse con la dieta; podrías implementar por ejemplo una dieta baja en carbohidratos,  que reduce los niveles de insulina, la hormona que almacena grasa y permite que los depósitos de grasa liberen la energía almacenada y se reduzcan. (Fuente)

La efectividad del ayuno en el control de peso, va a depender de qué protocolo utilices para producir el resultado esperado; esto puede entenderse si consideramos que al limitar las horas de ingesta de alimentos a una ventana de x cantidad de horas, la cantidad de comida que consumes debería de ser menor y si a su vez, la alimentación es la adecuada, los resultados son mucho mayores.

El Plus que ofrece el Ayuno Intermitente frente a una dieta restrictiva  tradicional

Como mencionamos en otro de nuestros post, hay muchos beneficios del Ayuno Intermitente comprobados científicamente y eso marca una gran diferencia en relación a una dieta, que en principio, se ve sujeta a un cierto límite de tiempo para que muestre resultados.

Los efectos del ayuno son progresivos y pueden notarse a nivel metabólico, en el control de la glucosa, reducción de los depósitos de grasa, promoción de procesos desinflamatorios, autofagia, etc., todos con un impacto positivo en el control y pérdida de peso.

Asimismo, el ayuno puede superar a la dieta como método de descenso de peso en la medida en que puede reducir la grasa visceral, algo que las dietas clásicas no necesariamente logran. Según estudios, después de los 6 meses de practicar el ayuno intermitente, las personas logran reducir entre 4% a 7% de la grasa visceral. (Fuente)

Con lo dicho hasta aquí, queremos demostrar que el Ayuno Intermitente implica priorizar un beneficio a largo plazo, con mejores elecciones alimenticias y de nuestra forma de vivir, apostando a un proceso de evolución constante que nos llevará a disfrutar de una mejor calidad de vida.

Una última aclaración antes de finalizar, realizar ayuno intermitente necesita un protocolo personalizado y ponemos énfasis en esto ya que es una forma de evitar déficits nutricionales (especialmente de vitaminas y minerales) al omitir ingestas sin readaptar el aporte de nutrientes a lo largo del día.